11 enero 2013

la adolescencia en los chicos con discapacidad intelectual (síndrome de down)

Ayer tuve una reunión de seguimiento en la preparatoria donde estudian dos alumnas de Declic con síndrome de Down. Fue muy enriquecedor (como todos los trabajos en equipo que se hacen bien) analizar los diferentes aspectos de la vida escolar de estas alumnas en este nivel académico. Les comparto algo que reflexionamos en la parte social, así como algunos elementos de la conferencia del congreso Síndrome de Down de Nuevo León, que sobre este tema expuso Lic. Beatriz Garvia de la Fundación síndrome de Down de Cataluña España.

A los chicos con discapacidad intelectual les llega la adolescencia como a cualquiera, con todos los cambios hormonales, con todas las manifestaciones físicas y psicológicas que les causan inseguridad y también una búsqueda de su identidad entre sus pares. A nosotros nos toca estar atentos y acompañarles, previendo situaciones que puedan convertirse en un problema grave como puede ser su vulnerabilidad ante el abuso sexual y aprovechando otras muchas como es el enamoramiento, la búsqueda de la experiencia con chicos del sexo opuesto. 

Primero necesitamos reconocer que no son niños eternos, y que la sexualidad unida a la vida afectiva, son necesidades fundamentales de toda persona. No podemos cerrar los ojos, ni tapar su voz para que expresen su deseo de tener una pareja y menos de su sexualidad. Esto lo hacemos frecuentemente porque nos causa angustia todo lo nuevo, porque vemos peligro de no sentirnos eficaces. Entonces en lugar de formar, prohibimos. En lugar de destapar el tema y ventilarlo, lo evitamos. 

Esto es justamente lo que platicamos ayer en la escuela. H.( con síndrome de Down) de 18 años alumna de primero de preparatoria, está enamorada de S.(con discapacidad intelectual y 14 años)  de 1º de secundaria. Para ellos ser novios es darse un beso en la boca y agarrarse de la mano. Pero también llamarse por teléfono, mandarse mensajes, verse en todos los recesos y verse con ayuda de los padres después de la escuela. El deseo de H. por S. se convirtió en una obsesión difícil de manejar. Llamaba a todas horas a su casa, buscaba por todos los medios estar con él, no hubo manera de que canalizara ese deseo de manera adecuada, dentro de los límites y reglas sociales aceptables para los chicos sin discapacidad, y el resultado es la prohibición de la relación. Por la edad y por la condición de la discapacidad intelectual no tienen los medios para verse después de la escuela, no hubo una comunicación entre los padres de ambos que pudieran acompañar este proceso de reflexión, de cómo hacerlo posible, y hasta donde es permitido el contacto físico, en que lugares, etc. 

Es triste que así suceda, con tanta frecuencia, todavía en nuestras escuelas especiales o regulares, en parte porque pensamos que por tener una discapacidad intelectual viven una sexualidad diferente y eso es un mito. Viven el mismo proceso. Hay mitos que derribar, por ejemplo pensar que la discapacidad intelectual no les va a permitir controlar su deseo, que son demasiado impulsivos (¿Cómo algunos "regulares"?) que responden demasiado fácilmente a estímulos sexuales como un abrazo, un ligero toque de manos, una mirada, etc (¿y los "regulares" no?). Con y sin discapacidad hay que formarnos para formarles, hay que leer, aprender, enfrentar nuestras propias angustias para no trasmitirlas y en el ambiente real, el de la escuela mixta, el de los amigos, el de la comunidad de jóvenes, en los scouts o en grupos similares, tener las antenas bien paradas para conocer y escuchar sin prejuicios. 

Algunos elementos que Miriam nos compartió en su conferencia fueron los siguientes:
-Escucha que entiende por noviazgo, por estar enamorad@, que es un novio.
-Pregunta que es un hombre, una mujer, sus características sexuales, da formación en educación sexual, aclara con tu hij@, alumn@ que son los genitales, cuáles son las zonas privadas o íntimas, cuáles las que pueden compartirse.
-Da formación en cuanto a los procesos de embarazo, derriba mitos, nadie se embaraza por dar un beso ni por caricias en las zonas genitales, habla en forma sencilla pero completa del proceso de procreación.
-Escucha el deseo de maternidad, paternidad y explica lo que implica ser madre/padre con ejemplos concretos. 
-Escucha el deseo de pertenecer, de encontrar una pareja y apoya las posibilidades reales para que llegue a ser una experiencia positiva y formadora, mantén el contacto entre familias y entre educadores en la escuela, asiste a las convivencias, conoce los ambientes de relación.
-Si se da una relación de pareja entre dos adolescentes con síndrome de Down o discapacidad, acompaña respetando la privacidad y la personalidad. Pueden renunciar al deseo de tener relaciones sexuales sin muchas complicaciones, entendiendo las consecuencias de sus actos.
-Definir la necesidad de utilizar métodos anticonceptivos dependiendo del ambiente en que están expuestos las personas, sus contextos, y en un proceso de reflexión con ellos, no sin ellos. 
-Muchos de los chicos con discapacidad intelectual se masturban como una autoestimulación rítmica que se utiliza como una descarga de emociones, no de fantasías sexuales. 
-Muchos de los educadores y padres impedimos la masturbación porque no la entendemos así, no la toleramos, la vemos como algo malo.
-Es importante conocer antes que juzgar. Y formarnos para formar. 

Afortunadamente conocemos varias historias que podemos llamar de éxito, como Pablo y Mariana, que son pareja, y planean casarse, tenemos a Celine y Sergio que llevan una relación de noviazgo sana, y a Brandon que se enamora de todas las chicas lindas que conoce, pero no besa ni toca a ninguna sin antes preguntar.

Ojalá esta reflexión nos ayude a contribuir en la vida de las personas que conocemos y podamos hablar de cientos de historias exitosas más.

Les recomendamos el siguiente artículo que habla del tema del abuso sexual en personas con discapacidad intelectual: en el se menciona como factor importante la ignorancia sexual.

"Numerosos estudios han demostrado que las personas con discapacidad intelectual poseen menos información sobre la sexualidad que la población general. En un estudio en el que se comparaban estudiantes con retraso mental ligero con estudiantes de inteligencia media... los estudiantes con discapacidad ligera mostraban mayor limitación en su conocimiento, experiencias sexuales y actitudes más negativas hacia el sexo, pero habían tenido MÁS experiencias con el embarazo, la masturbación y las infecciones de transmisión sexual."

http://www.down21.org/web_n/index.php?option=com_content&view=article&id=2579:la-prevencion-del-abuso-sexual&catid=206:sexualidad&Itemid=2160